En verano, el Fundo La Pampita luce de otra manera. Los días largos de Aysén permiten aprovechar las horas de luz desde el amanecer hasta bien entrada la noche, y la casa del fundo —con su porche, sus árboles y la montaña al fondo— se convierte en el centro natural de la actividad familiar. El calor patagónico del verano es templado y limpio: una temperatura y un aire que no se sienten igual en ningún otro lugar de Chile.
La casa principal del Fundo La Pampita en temporada de verano — árboles en plena hoja y la cordillera de Aysén al fondo.
La infraestructura del Fundo La Pampita fue construida y mantenida por la familia Schwenkegaray a lo largo de los años. La casa principal y los galpones forman un conjunto que responde a las necesidades reales de un campo productivo en la Región de Aysén. No es una postal romántica del campo: es un lugar que trabaja, que se mantiene y que evoluciona con cada temporada. El verano es la época de mayor actividad, cuando los potreros alcanzan su mayor verde y los productos de temporada están en plena producción.
Vista aérea del Fundo La Pampita, 2017 — la casa principal rodeada de cortinas cortaviento, potreros y el valle de Manihuales.
Si quieres conocer el Fundo La Pampita en temporada de verano, te invitamos a escribirnos para coordinar una visita. Ofrecemos recorridos por el predio, visitas a la agroindustria de Productos La Baguala y la posibilidad de conocer de cerca cómo funciona un campo familiar en la Patagonia chilena. Estamos en Manihuales, a 65 km al norte de Coyhaique por la Carretera Austral, y recibimos visitas con propósito y coordinación previa.